2 plataformas científicas innovadoras

Ipsen cuenta con dos plataformas tecnológicas de excelencia dedicadas a los campos de las toxinas y los péptidos, dominios en los que el grupo dispone de una experiencia y de un potencial de diferenciación reconocidos. Esta experiencia nos permite también explotar las sinergias entre las toxinas y los péptidos en moléculas híbridas, como los inhibidores de la secreción dirigidos (TSI). Estas moléculas tienen propiedades únicas y el potencial de ser utilizadas por ejemplo en enfermedades neuromusculares, endocrinas y proliferativas, y también para el alivio del dolor.

 

De la toxina botulínica natural a las toxinas recombinantes:

De las toxinas naturales a las propiedades variadas y dirigidas

Los científicos de Ipsen llevan 25 años analizando los mecanismos de acción y las posibles aplicaciones de la toxina botulínica de tipo A. Esta proteína compleja es un compuesto neurotóxico muy potente producido por la bacteria Clostridium botulinum. La toxina botulínica se utiliza especialmente para el tratamiento de la espasticidad y, gracias a su capacidad inhibidora, permite tratar las disfunciones entre el músculo y el nervio en el origen de la hipercontracción en determinadas partes del cuerpo. Esta molécula es única y tiene un potencial de aplicaciones terapéuticas muy amplio en varios campos, principalmente en el de la neurología, pero también en la oncología, la endocrinología o incluso en la medicina estética.

Esto es especialmente cierto cuando los péptidos y las toxinas se asocian para obtener los «TSI» (inhibidores de la secreción dirigidos) que dirigen la toxina hacia distintos tipos celulares según los péptidos utilizados. Ipsen es una de las escasas empresas expertas en la fabricación y el control de este producto, así como de las tecnologías necesarias para explorar nuevas aplicaciones y el desarrollo de nuevos productos a base de toxina.

Las toxinas recombinantes: moléculas híbridas innovadoras

Las toxinas botulínicas, hasta hace poco obtenidas de forma clásica por extracción a partir de cultivos de cepas bacterianas naturales, ahora pueden producirse por vía «recombinante»: introduciendo genes con una nueva secuencia en la cepa bacteriana que permiten modificar a medida las propiedades de las toxinas.

En Abingdon (Reino Unido), la sociedad Ipsen Bioinnovation (anteriormente Syntaxin) es líder en tecnología de producción de toxinas botulínicas recombinantes, naturales y modificadas, y en inhibidores de la secreción dirigidos o moléculas redirigidas. Este centro de investigación cuenta con el conocimiento y tecnologías únicas que permiten que Ipsen esté un paso por delante, gracias a una plataforma de toxinas altamente diferenciadas e innovadoras, con 75 patentes aceptadas y más de 130 pendientes. El grupo también ha establecido proyectos de investigación en colaboración con Harvard Medical School para descubrir nuevas toxinas botulínicas recombinantes destinadas al tratamiento de las enfermedades neurológicas graves.
 

El método Ipsen: Innovación abierta al servicio de la innovación

En el seno de cada una de las plataformas se hace hincapié en el reparto de los proyectos y de los objetivos. El estudio de viabilidad tiene un papel fundamental: el de conducir con más rapidez que nunca los distintos campos para poder evaluar juntos el ciclo de la vida de la molécula en I+D. Este modo participativo está destinado a responder en cada etapa a la cuestión fundamental de la singularidad de la molécula y de su diferenciación. Ipsen ocupa una posición única que es el resultado de las sinergias potenciales entre las toxinas y los péptidos en las moléculas híbridas.

Última actualización 30/10/2016