Cáncer de próstata

El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más frecuente en el varón de más de 50 años y constituye la segunda causa de muerte por cáncer después del de pulmón, con aproximadamente 899.000 nuevos casos al año en el mundo.

Es una enfermedad heterogénea que puede manifestarse con un amplio espectro de agresividad, desde indolente a rápidamente progresiva. Antes de la introducción del cribado con PSA en los años 90, muchos hombres presentaban una forma de la enfermedad avanzada, a menudo metastásica. El test con PSA facilitó la detección de cáncer de próstata en estadios muy precoces.

 

El tratamiento del cáncer de próstata ha ido evolucionando en los últimos años y cada vez se dirige más hacia un planteamiento individualizado para el paciente y de la terapia. El establecimiento de enfoques individualizados y multidisciplinares ha permitido conseguir un mejor tratamiento de la enfermedad en todos sus estadios.

Existen varios tratamientos para el cáncer de próstata que se eligen dependiendo del estado de salud del paciente y del estadio de la enfermedad:

  • Cirugía (prostatectomía radical): es un tratamiento local del cáncer que consiste en la extirpación quirúrgica completa de la próstata y de las vesículas seminales. Se aplica en determinados tipos de cáncer de próstata localizados con riesgo elevado o localmente avanzados.
  • Radioterapia externa: es un tratamiento local del cáncer que consiste en destruir, por medio de radiación, las células cancerosas localizadas a nivel de la próstata. Se utiliza en monoterapia en casos localizados de bajo riesgo o riesgo intermedio, y asociada a una hormonoterapia en los cánceres de próstata de alto riesgo y localmente avanzados.
  • Ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU): es una técnica médica que permite destruir el tumor con calor (ablación térmica).
  • Curieterapia: es una técnica de radioterapia que permite destruir células cancerosas mediante la introducción de un implante radioactivo, que emite rayos gamma, en la próstata.
  • Hormonoterapia: consiste en prescribir al paciente análogos de la GnRH que activan la producción de hormonas sexuales y permiten ralentizar el progreso de la enfermedad al bajar fuertemente la tasa de testosterona.
  • Quimioterapia: se utiliza cuando el tumor no responde a los tratamientos habituales.

Es el cáncer más frecuente en los varones de más de 50 años.

Es la segunda causa de muerte por cáncer en hombres.

Se suele diagnosticar a partir de los 70 años.

Última actualización 25/11/2016