Espasmo hemifacial

El espasmo hemifacial es una contractura involuntaria (espasmo) de los músculos de un lado de la cara. Este problema de contracción crónica puede llegar a convertirse en un trastorno casi permanente y producir una importante discapacidad visual y social.

 

Definición

El espasmo hemifacial, aunque es muy parecido, no es una distonía. Se caracteriza por las contracturas involuntarias y unilaterales de la cara, en las regiones inervadas por el nervio facial (frente, cejas, párpados, comisura de los labios). Se suele presentar inicialmente con espasmos ocasionales en los párpados y luego se propaga a otros músculos faciales situados en el mismo lado de la cara, también puede afectar a los músculos superficiales del cuello.

 

Síntomas y consecuencias para la salud

Esta patología se presenta de forma gradual, con espasmos en los párpados, y luego se va extendiendo a otras zonas del mismo lado de la cara (músculos de la mejilla, labios y mentón) y del cuello. El espasmo hemifacial produce en el paciente una «mueca» bastante característica asociada a un fuerte parpadeo del ojo, un estiramiento de la boca en el lado afectado, una contracción de la frente y una ceja elevada. En algunos pacientes se oye un chasquido en el lado espástico, que se debe a la contracción de un pequeño músculo de la oreja durante el espasmo.

Estas contracturas musculares incontrolables son primero breves y poco frecuentes. Aunque a veces se observan periodos de remisión, los espasmos tienen tendencia a multiplicarse y a prolongarse con el transcurso del tiempo, lo que crea una deformación de la cara casi permanente y puede llegar a producir la ceguera funcional de un ojo. Los síntomas pueden agravarse durante el día con el cansancio y el estrés y suelen persistir durante el sueño.

Esta patología es por tanto muy discapacitante para la vida cotidiana, tanto en lo relacionado con la visión como con los gestos y muecas que induce.

 

Factores de riesgo

El espasmo hemifacial está provocado por una lesión del nervio facial. Este nervio puede estar comprimido en el punto de salida del cerebro por un vaso sanguíneo, o ha podido sufrir daños debido a un traumatismo o por las secuelas de una parálisis facial. Aunque estas causas son comunes, es frecuente que los médicos no puedan detectar el factor desencadenante de la patología.

 

Incidencia

El espasmo hemifacial aparece por lo general entre los 50 y los 70 años, y es más frecuente en las mujeres que en los varones.

Suele aparecer entre los 50 y los 70 años.

Es más frecuente en la mujer.

La resonancia magnética cerebral permite precisar el diagnóstico.

Última actualización 30/10/2016