Distonía cervical

La distonía cervical, también denominada tortícolis espasmódica, se presenta con espasmos intermitentes o continuos de los músculos del cuello, y a veces de los hombros, que hacen que la cabeza adopte una postura anormal. Este problema neurológico que afecta al movimiento se establece gradualmente y puede ir acompañado de temblores de la cabeza, dolores de cuello, y también de una elevación del hombro.

Definición

La distonía cervical (o tortícolis espasmódica) es la forma más frecuente de distonía focal (o distonía localizada). Se debe a trastornos neurológicos y produce contracciones musculares que causan movimientos anómalos del cuello, de la cabeza y a veces de los hombros. Los músculos del cuello pueden contraerse, torsionarse, temblar o bloquearse en un único eje, lo que produce una postura anómala e incómoda.

 

Síntomas y consecuencias para la salud

Los síntomas de la tortícolis espasmódica aparecen generalmente de forma muy progresiva: la cabeza adopta una postura anómala de manera intermitente, que no ocasiona molestias y que solo suelen apreciar las personas del entorno del paciente. La enfermedad puede desencadenarse más abruptamente en caso de una conmoción física o mental.

Se caracteriza por:

  • contracciones que pueden ser breves o más prolongadas y que pueden llegar a producir una postura anómala y fija la cabeza;
  • temblores de la cabeza;
  • dolores de cuello;
  • elevación del hombro.

A largo plazo, la distonía cervical provoca una desviación involuntaria de la cabeza, que puede presentarse como:

  • tortícolis, giro hacia la derecha o la izquierda (en más del 70 % de los casos):
  • laterocolis, inclinación de la oreja hacia el hombro (en el 40 % al 70 % de los casos);
  • anterocolis, inclinación hacia delante (en el 10 % al 20 % de los casos);
  • retrocolis, inclinación hacia atrás (en el 25 % al 35 % de los casos);
  • tortícolis compleja, combinación de varias desviaciones.

La evolución de la enfermedad es variable. Entre un 6 % a un 12,5 % de los casos, los pacientes se benefician de una remisión espontánea que puede durar de varios meses a varios años, aunque los síntomas pueden volver más adelante. En la mayoría de los casos la enfermedad se agrava durante los primeros cinco años, y luego se estabiliza. En algunos pacientes se presentan periodos de empeoramiento y periodos de calma. En algunos casos poco frecuentes, la distonía se puede propagar a partes vecinas del cuerpo.

 

Factores de riesgo

Las causas de la distonía cervical aún no se conocen bien. La distonía cervical puede ser primaria o secundaria. En el caso de la distonía primaria, no existe ninguna causa identificable de los síntomas distónicos. La distonía secundaria se manifiesta por un problema de estructura específico o metabólico, normalmente asociado a problemas neurológicos. Las causas más frecuentes de la distonía secundaria son el traumatismo físico y las reacciones medicamentosas.

La tortícolis espasmódica puede afectar a una persona sin afectar a otros miembros de la familia (caso esporádico), pero también puede afectar a varios miembros de una familia. Por lo tanto, se sospecha que existen factores genéticos, pero sin que se pueda determinar la proporción de los enfermos afectados.

 

Incidencia

La distonía cervical es la forma más frecuente de las distonías localizadas (focales).

En Europa, aproximadamente 57 personas por cada millón de habitantes padecen tortícolis espasmódica. Esta enfermedad suele presentarse hacia los 40 años y la mayoría de los pacientes la padecen entre los 30 y los 60 años. La distonía puede, no obstante, presentarse de manera precoz, durante la infancia o en la juventud. La distonía cervical afecta a las mujeres un poco más que a los varones.

Frecuente

Es la forma más frecuente de distonía focal.

Entre los 30 y los 60 años

Suele aparecer entre los 30 y los 60 años.

Es un trastorno neurológico del movimiento que se establece gradualmente.

Última actualización 30/10/2016