Infertilidad femenina

La infertilidad femenina es la incapacidad de la mujer para quedarse embarazada sin asistencia médica.

 

Los problemas de fertilidad se pueden diagnosticar mediante las pruebas y análisis siguientes:

  • Curva de temperatura corporal: por lo normal la ovulación provoca un aumento de la temperatura corporal de alrededor de 0,5 °C a mitad del ciclo. Si esa temperatura se toma todas las mañanas al despertarse y no se detecta ninguna variación, puede ser señal de ausencia de ovulación.
  • Análisis hormonal: se realiza en el laboratorio a partir de una muestra de sangre o de orina de la paciente. Permite establecer con más precisión la presencia o ausencia de ovulación.
  • Ecografía pélvica: permite detectar problemas en los ovarios o en útero.
  • RM (Resonancia Magnética) e histerografía: permiten ver el útero y las trompas. La histerografía es una prueba radiográfica que permite ver el aparato genital femenino mediante la utilización de un líquido de contraste.
  • Frotis vaginales: permiten detectar si hay infecciones bacterianas (por ejemplo clamidias o micoplasmas).
  • Estudio del moco cervical: permite analizar sus propiedades y establecer si perjudica a la movilidad de los espermatozoides.
  • Test poscoital (o prueba de Hühner): consiste en estudiar bajo el microscopio las capacidades funcionales del esperma sobre el moco de la pareja el día después del coito, en el periodo preovulatorio.

El 10 %

de las parejas se ven afectadas por la esterilidad.

El 35 %

de los casos de esterilidad de una pareja son debidos a una problemática en la mujer.

Última actualización 25/11/2016