Fibromas uterinos

Son los tumores benignos más frecuentes en la mujer. Los fibromas uterinos pueden provocar un aumento del volumen o una deformación del útero, así como dolor y sangrado abundante; también pueden presentar riesgos de esterilidad y de abortos espontáneos.

 

Muchos fibromas uterinos no causan ningún síntoma por lo que no necesitan tratamiento, solo un seguimiento médico.

En cuanto a los fibromas que sí presentan molestias para las pacientes, hay diversas soluciones terapéuticas para reducir los síntomas:

  • Tratamientos médicos: en caso de dolor abdominal se pueden prescribir analgésicos. Pueden acompañarse con progestágenos (hormonas esteroideas similares a la progesterona) para combatir la hiperestrogenia (concentración de estrógenos en sangre elevada) y disminuir el sangrado. Otros tratamientos hormonales, como los análogos de la GnRH (hormona de liberación de la gonadotropina) durante un máximo de 3 meses, pueden reducir el volumen de los fibromas antes de una intervención quirúrgica o al acercarse la menopausia (que hará desaparecer los síntomas).
  • Tratamientos quirúrgicos: en caso de hemorragia, dolores intensos, infertilidad o tumores de gran tamaño, se puede recurrir a la cirugía. Según el número, el tamaño y la ubicación de los fibromas y la situación personal de la paciente, el cirujano puede realizar:
    • una miomectomía, una técnica que consiste en eliminar solo los fibromas, para permitir embarazos posteriores, pero que presenta el riesgo de que aparezcan otros nuevos;
    • una histerectomía (extirpación del útero).
  • una embolización arterial: es una alternativa a la cirugía para las pacientes que no desean más embarazos. Esta técnica consiste en inyectar un producto en determinados vasos sanguíneos del fibroma para obstruirlos. Al disminuir el flujo sanguíneo, el tumor encoge y los síntomas se atenúan.
  • Ultrasonido: entre las nuevas técnicas existentes está el método de los ultrasonidos, un tratamiento a base de calor que utiliza ultrasonidos de alta intensidad guiados por resonancia magnética de forma completamente no invasiva. Este método es ideal para que no haya cicatrices en el abdomen y se puede utilizar en un pequeño número de fibromas uterinos situados de forma conveniente (para que el intestino no se vea afectado por el haz de ultrasonidos).

Son los tumores benignos más frecuentes en la mujer.

Afectan entre un 20 % y un 50 % de las mujeres a partir de los 35 años.

Última actualización 25/11/2016