Déficit de hormona del crecimiento

El déficit de hormona del crecimiento, normalmente debido a una afección en el hipotálamo o en la hipófisis, tiene numerosas consecuencias negativas en los niños y adultos afectados (retraso del crecimiento, problemas metabólicos, etc.).

 

Definición

La hormona del crecimiento (GH, del inglés growth hormone) desempeña un papel fundamental en el crecimiento del niño y del adolescente, pero también es imprescindible en el adulto porque contribuye al buen funcionamiento del organismo y a combatir el envejecimiento.

La hormona del crecimiento se segrega en la hipófisis (o glándula pituitaria) que produce esta hormona bajo el control del hipotálamo (estructura cerebral que enlaza el sistema nervioso central y el sistema endocrino). La hormona del crecimiento actúa mediante el intermediario IGF-1 que se produce en el hígado.

El déficit de hormona del crecimiento se atribuye a un mal funcionamiento de la hipófisis, del hipotálamo o de ambos. El déficit de hormona del crecimiento se produce cuando la hipófisis no la segrega en cantidades adecuadas. En estos casos, el hígado también produce cantidades insuficientes de IGF-1.

 

Síntomas y consecuencias para la salud

El déficit de hormona del crecimiento repercute de forma distinta en la salud del niño que en la del adulto:

  • En el niño, la insuficiencia de esta hormona produce graves problemas de crecimiento, que se traducen en:
    • talla baja;
    • retraso en el desarrollo;
    • fragilidad ósea;
    • aspecto facial infantil;
    • acumulación importante de grasa, especialmente en la zona abdominal;
    • masa muscular débil, que genera debilidad y dificultad para realizar ejercicio físico.
  • En el adulto, el déficit de esta hormona tiene varias consecuencias metabólicas y fisiológicas:
    • acumulación importante de grasa, especialmente en la zona abdominal;
    • musculatura débil;
    • modificación del metabolismo energético que aumenta el cansancio ante el esfuerzo físico;
    • problemas de composición del tejido óseo que pueden conllevar el riesgo de fractura;
    • aumento de los niveles de colesterol y riesgos cardiovasculares;
    • malestar físico y mala calidad de vida (disminución del autocontrol, de la libido y de la capacidad de concentración).

Etiologías u orígenes del déficit de hormona del crecimiento

En el niño, si la causa del déficit de hormona del crecimiento se desconoce (idiopática, un 75 % de los casos), se dice que el déficit es orgánico:

  • una anomalía congénita del desarrollo de la hipófisis;
  • una lesión de la hipófisis y/ del hipotálamo debida a una infiltración (enfermedad infiltrativa), a una irradiación cerebral (radioterapia), incluso puede deberse a un traumatismo craneal grave, un tumor, una infección, etc.;
  • una patología hereditaria.

En el adulto es preciso distinguir entre el déficit congénito (familiar o esporádico) y el adquirido (en la edad adulta) de causa desconocida o que afecta a la región hipotálamo-hipofisaria (tumores, infiltración, necrosis, traumatismo, cirugía, radioterapia).

 

Incidencia

El número de niños afectados por el déficit de hormona del crecimiento no se conoce con precisión. En Europa y en los Estados Unidos, varía de 1/4000 a 1/10 000 niños. Esta variabilidad se debe al polimorfismo clínico, a los límites de las pruebas de estimulación de la hormona del crecimiento y a los problemas de interpretación del valor umbral del diagnóstico.

En el adulto es necesario distinguir el déficit descubierto al nacer (de 1/5000 a 1/10000) del adquirido (10/millones/años)

Entre 1/4000 a 1/10 000 personas

Una enfermedad que afecta a un total entre 1/4000 a 1/10 000 personas.

El diagnóstico es generalmente tardío.

Última actualización 17/11/2016