Acromegalia

También se denomina síndrome o enfermedad de Marie, por el nombre del primer médico que describió sus síntomas. Es un trastorno hormonal que se caracteriza principalmente por un crecimiento anómalo de los huesos, tejidos blandos y un engrosamiento de la piel de la cara y de las extremidades.

 

La acromegalia es un problema hormonal caracterizado por un diagnóstico que suele hacerse de forma tardía, debido a la lenta aparición de los síntomas y a que los cambios físicos que se van estableciendo de forma insidiosa a lo largo del tiempo. A veces se presenta con dolores de espalda (raquialgias) y articulares (artralgias) que son los que llevan al enfermo a consultar con el médico. El diagnóstico suele realizarse diez años después de los primeros síntomas.

Para confirmar el diagnóstico de acromegalia, deben realizarse las pruebas siguientes:

  • Análisis de sangre. Para confirmar la existencia de una concentración elevada de IgF1 (considerado en la actualidad como el mejor indicador de la actividad clínica de la acromegalia).
  • Prueba de supresión con glucosa de la hormona del crecimiento. Consiste en aumentar artificialmente la concentración de glucosa en sangre (haciendo que el paciente se tome una bebida azucarada) y medir la concentración de hormona del crecimiento en sangre a intervalos regulares. En las personas sanas, el aumento de la concentración de azúcar en sangre provoca una bajada de la secreción de la hormona del crecimiento. En caso de acromegalia, la concentración permanece constante y se dice que no hay supresión.
  • Tomografía axial computarizada (TAC) o resonancia magnética (RM). Son técnicas de imagen que permiten ver si hay un adenoma hipofisario.

Entre 3 y 4 casos nuevos

Anuales de acromegalia por cada millón de habitantes.

40 años

Es la edad media de diagnóstico de esta enfermedad.

Última actualización 28/10/2016